November 5, 2025
Los incendios forestales, con su inicio repentino y su poder destructivo devastador, representan una amenaza significativa para los ecosistemas y la seguridad pública. El desafío de combatir estas llamas de manera eficiente y precisa sigue siendo un enfoque crítico en la investigación de la extinción de incendios. Entre los diversos métodos de supresión, la extinción de incendios aérea se ha vuelto indispensable debido a su rápida respuesta y amplias capacidades de cobertura.
El avión Dromader de Western Pilot Services, originalmente diseñado como un rociador agrícola, se ha convertido en un héroe inesperado en esta batalla. A través de cuidadosas modificaciones, este avión versátil se ha transformado en una herramienta eficaz contra los incendios forestales. Este artículo examina el rendimiento del Dromader en pruebas terrestres en diversas condiciones operativas, proporcionando orientación científica para mejorar la eficiencia de la extinción de incendios y reducir los daños.
Construido para la durabilidad con un rendimiento excepcional a baja altitud y una capacidad de carga útil sustancial, el Dromader encontró su propósito original en la fumigación de cultivos. Para aplicaciones de extinción de incendios, los técnicos suelen equipar la aeronave con uno de dos sistemas de compuerta: Transland o Melex. Estos sistemas difieren principalmente en su tamaño de apertura y caudal.
La compuerta Melex presenta una amplia apertura de 656 pulgadas cuadradas (41x18 pulgadas) capaz de entregar la impresionante cantidad de 450 galones por segundo. Por el contrario, el sistema Transland ofrece una apertura más modesta de 390 pulgadas cuadradas (39x10 pulgadas) con un caudal de 80 galones por segundo. Ambos sistemas operados mecánicamente mantienen la simplicidad y la fiabilidad. Con una capacidad de tanque de líquido de 500 galones, los pilotos suelen liberar toda la carga en una sola pasada durante las operaciones de extinción de incendios.
El proyecto Wildland Fire Chemical Systems (WFCS) sometió al Dromader a pruebas exhaustivas para evaluar sus capacidades de supresión de incendios. Este programa integral evalúa el rendimiento de aeronaves de ala fija y rotatoria en varios tipos de combustible y condiciones de incendio para determinar los parámetros óptimos de cobertura terrestre.
Las pruebas examinaron múltiples variables de vuelo, incluida la velocidad aerodinámica (que oscila entre 74 y 96 nudos, aproximadamente 85 a 110 mph) y la altitud de lanzamiento (con alturas de compuerta de 40 a 120 pies sobre el suelo). Los investigadores evaluaron tres supresores distintos: agua, espuma y retardante en gel. Estos rigurosos ensayos tenían como objetivo establecer la envolvente de rendimiento óptima de la aeronave en diversos escenarios.
El Centro de Desarrollo y Tecnología de Missoula realizó pruebas terrestres meticulosas utilizando una serie de recipientes de plástico (similares a los cuencos de Cool Whip) dispuestos en patrones de cuadrícula en terreno llano. Después de cada lanzamiento de prueba, los técnicos midieron la acumulación de líquido en cada recipiente para mapear con precisión los patrones de cobertura.
Los resultados demostraron impactos significativos del caudal, la altura de lanzamiento y la velocidad aerodinámica en la distribución del supresor. Dada la operación del Dromader dentro de rangos específicos de altitud y velocidad con caudales fijos para cada sistema de compuerta, los datos reflejan principalmente el rendimiento de entrega promedio.
El Sistema Nacional de Clasificación del Peligro de Incendios (NFDRS) y el Modelo de Combustible de Comportamiento del Fuego clasifican los tipos de vegetación para determinar los niveles de cobertura de retardante requeridos (medidos en galones por cada 100 pies cuadrados). Los combustibles de hierba altamente inflamables exigen una mayor cobertura que los materiales leñosos más densos, guiando a los pilotos en la planificación de la carga y las estrategias de lanzamiento.
Las pruebas exhaustivas del avión Dromader de Western Pilot Services proporcionan información valiosa sobre las técnicas optimizadas de extinción de incendios aérea. Estos hallazgos equipan a los equipos de primera línea con directrices operativas validadas científicamente, lo que mejora la eficacia de la supresión y minimiza los impactos ecológicos y económicos. A medida que los avances tecnológicos continúan refinando las capacidades de extinción de incendios aérea, dicha investigación garantiza que estas herramientas vitales satisfagan los crecientes desafíos de la gestión de incendios forestales.